por Domingo Aguilera. Junio 2019
Los luteranos no reconocen a María como Madre de la Iglesia. Parten del hecho de que las Escrituras no lo dicen. E interpretan de forma simple e incompleta que Jesús en la Cruz le pide a Juan que cuide de su Madre. Omiten que primero, el Crucificado, como ya vimos en el post “Al pie de la Cruz”, se dirige a su Madre como “Mujer aquí tienes a tu hijo” y cuando ha obtenido el inmediato SÍ de María, se dirige a Juan, no para pedirle que cuide de María, sino para pedirle que, a partir de ese momento, ponga toda su fe, su confianza, y toda su vida en Ella. Es el momento más dramático y sublime de toda la historia de la humanidad.
Pero, ¿Qué es la Iglesia? ¿Hay una Iglesia? O ¿hay varias? ¿Debe cambiar la Iglesia en el siglo XXI?
Brasil es consagrado al Inmaculado Corazón de María en el palacio presidencial con la presencia de Bolsonaro
CARI FILII
Por Javier Lozano
miércoles, 22 de mayo 2019
Este martes Brasil fue consagrado al Inmaculado Corazón de María. El país con mayor número de católicos hizo este solemne gesto de amor a la Virgen y a la fe católica en un lugar además muy emblemático, el Palacio de Planalto, la sede de la presidencia de la república.
Messori: «Si se conoce a Bernadette es imposible no enamorarse de ella y no pensar en el Paraíso»
Por Cari Filii
viernes, 17 de mayo 2019
Bernadette murió el 16 de abril de 1879, cuando apenas tenía 35 años
Hace unos días ha llegado a Orio al Serio (Bergamo), una reliquia de Bernadette Soubirous, que en los próximos meses recorrerá treinta y cuatro diócesis italianas. Pues bien, ¿qué es lo que nos quiere decir hoy esta extraordinaria santa? Se lo ha preguntado Costanza Signorelli a Vittorio Messori en una entrevista de La Nuova Bussola Quotidiana, que nos revela por qué el mensaje de la Virgen de Lourdes es más actual que nunca:
Como el Cielo, o como un espacio sin límites ni obstáculos: así fue Bernadette Soubirous para la Virgen. Fue su pedazo de Cielo en la tierra, donde Ella pudo moverse en total libertad con el fin de llevar a cabo su plan de Salvación por las almas y el mundo entero. Tal vez fue por esto que, con la pequeña santa de Lourdes, “la Señora” se sintió como si estuviera en casa.
Por Domingo Aguilera. Mayo 2019
Leemos en San Lucas 1,39 y ss) que María se puso en marcha con prontitud para visitar a su parienta Sta. Isabel.
María sabía de sobra que su parienta, ya mayor en edad, era estéril. Pero cuando el ángel la visita, en el mismo decreto, le dice que Isabel está en su sexto mes. Es cierto que María querría ayudarla en esos momentos, es muy humano. Pero lo que de verdad mueve a María a visitar a Isabel inmediatamente es que Isabel es parte integral del decreto Divino.
Lo que mueve a María es la fe. Fe en el cumplimiento de las promesas.
María llega a la casa de Isabel. El que será “el más grande de los nacidos de mujer” se estremece en el seno de Isabel. Isabel se alegra porque le visita la Madre de su Señor, cuando sería ella quien debería visitar a la Reina, la Madre del Rey. En Israel el menor debe visitar al mayor. Según la edad María debía visitar a Isabel, pero según el rango, la Reina, que era la madre del Rey, no la esposa, tenía el mismo rango que el Rey.
Por Domingo Aguilera. Abril 2019
“Estaban junto a la cruz de Jesús, su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quién amaba, que estaba allí, le dijo a su madre: Mujer, aquí tienes a tu hijo. Después le dice al discípulo: Aquí tienes a tu madre. Y desde aquel instante el discípulo la recibió en su casa.” (Juan X, 25).
Sólo hay dos pasajes en el Nuevo Testamento en los que Jesús llama Mujer a María. Este (Juan X,25) y en la bodas de Caná (Juan II,4).
Hasta el tremendo momento de la crucifixión, María era solo la madre de Jesús. Los discípulos la trataban como la madre del Maestro, todos, incluido Juan, el discípulo amado. Incluso podrían decir que era la Madre del Mesías, cuando afirman “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” aunque eso se lo revelase directamente el Padre.