En ocasiones, un icono o cuadro de la Virgen, de forma milagrosa o inexplicable empieza a generar líquido, a menudo con buen olor, y delante de testigos. Su origen es inexplicable, como lo suele ser su cantidad, y se detiene también sin razón aparente, con frecuencia después de empapar el suelo o unos paños o algodones.
La frontera entre Francia y Suiza esconde una interesante advocación mariana y uno de los templos modernos más sorprendentes de cuantos se han construido en Europa en el siglo pasado: la capilla de Le Corbusier.
La población de Sainte-Mère-Eglise fue escenario de una de las más famosas batallas de la II Guerra Mundial, el Desembarco de las tropas aliadas en Francia. Su iglesia contiene unas vidrieras dedicadas a esa hazaña, entre ellas la de una Virgen rodeada de aviones y paracaidistas